Un seis como hoy de hace ya cinco meses dimos el primer paso para mucho más de lo que podíamos imaginar. Lo digo sinceramente, pues sabes tan bien como yo que el principio estuvo lleno de incertidumbre, pero a la vez de ganas. De tonterías, bromas y no tan bromas.

Porque sí, puede que sólo llevemos cinco meses, pero sabes que para mí todo empezó aún antes. Que no se me olvidan esos intentos de tocar la caja, las fotos haciendo el tonto (sigo defendiendo que no se acercan), la despedida que ninguno quería que llegara y las conversaciones de después que nos fueron acercando cada vez más. Ese día de carreras, accidentes, bromas y disfraces; porque sí, la vida es un carnaval.

Sé que siempre tiendo a recordar nuestros primeros días, pero es que no quiero dejar de lado el reencuentro pasado tu viaje de estudios, tu cumpleaños, esos paseos y confusiones con los transportes públicos, el columpio (nuestro columpio), el día de patinaje, pizza y fútbol con estos, la primera vez que vi a tus animalitos (y pensar que ahora no puedo ir sin pasarme un buen rato con  ellos)… Pero, no por ello olvido nuestros problemas con las películas, esa vez que fuimos al cine porque la curiosidad mató al gato, los paseos por el río, la cena con piano de fondo, las historias que de vez en cuando me cuentas, nuestras conversaciones por Skype, las películas que te dejo ver a medias porque me pongo a hablar…

Verdaderamente no quiero olvidar nada de lo que hemos pasado, de lo que me has contado.  Porque seguiré sonrojándome cada vez que me observes, pero a la vez yo misma lo haré contigo para quedarme con esas caras y reacciones que sólo tú pones y que me encantan (podría decir muchas pero creo que ya te has percatado de mi nivel de observación, así que esta vez me las guardo).

Creo que no alcanzas a ver o yo no alcanzo a expresar todo lo que haces por mí, todo lo que significas en mi vida ahora mismo. Pero poco a poco espero poder poner remedio. Y es que esa lista va aumentando y disminuyendo lentamente (las películas no son nuestro punto fuerte),  pero lo que de verdad importa es que vamos compartiendo más y más cosas el uno con el otro. Te he hecho probar cosas tan simples (y deliciosas) como un capuchino o una de mis series favoritas (si se puede decir que tengo alguna), ambos hemos conocido a personas que son importantes para la otra persona, “he hecho” eso que dijimos que haría casi al conocernos aunque con mucha ayuda. Hemos pasado un fantástico día en Somo, tardes en la playa con caídas incluidas y me he llevado una preciosa concha de recuerdo. Hemos visto a los pingüinos y demás animales juntos y hasta surgir el “Milagro” de entre tus pajaritos aunque por desgracia durara tan poco.

Sé que te esperarás una de mis parrafadas, pero esta vez quería hacerlo un poco diferente. Sabes lo que escribir y con ello este blog significa para mí y quería de algún modo hacerte presente en el mismo aprovechando la oportunidad. Te quiero y espero que sigas a mi lado en muchos más momentos.

Bueno, ahora ya sí, os hablo a quienes me leáis y siento si esto no tiene mucho que ver con el blog en su totalidad pero como ya dije una vez está para poder expresar lo que sienta en el momento y hoy os toca aguantarme así. Os aseguro que he intentado no ponerme muy pegajosa. Hasta pronto.

 

Advertisements