Y por qué pasarse la vida pasando página, cerrando capítulos del pasado, capítulos quizá aún sin terminar. ¿Acaso no somos conscientes de que  una tras otra hacen que el libro llegue a su fin? De que sea el capítulo que sea, la historia se repite, siempre presente y de que esto es imposible de evitar, puesto que son páginas de un mismo libro.
Puede resultar difícil e incluso duro seguir adelante con recuerdos en la mente que ya no hacen ningún bien pero ahí está la gracia. No me malinterpretéis, soy consciente de que esto no es del agrado de nadie; pero el hecho de ser capaces de hacerlo, de poder llegar a un día en el que digas “Hubiera dado la vuelta tantas veces, pero no lo hice. Llegué hasta aquí y así seguiré” y sentirse orgulloso de ello ya es recompensa suficiente para llevarlo a cabo.
Porque no, ese sentimiento de querer dar marcha atrás no te abandonará jamás; siempre habrá algún sentimiento, algún recuerdo, alguna persona, cosa o incluso aroma que te nuble la vista y devuelva la añoranza a tu corazón. Pero llega un momento en el cual todo ello deja de importar, en el que te das cuenta de que vales mucho más que todo ello y que, lo creas o no, lo quieras admitir o no, si pasó o no pasó, fue por algo.
De nada sirve el arrepentimiento, de nada sirven los ” Y si hubiera…”, de nada sirve echar la vista atrás si no es para ver todo cuanto avanzaste y lo que aprendiste gracias a ello. No caigas en la tentación de regresar, de volver a caer en la incertidumbre, de dejarte llevar por ella. Sé más fuerte, porque puedes, porque siempre has sido capaz aunque no lo creas.
De igual modo, con esto no quiero decir que haya que borrar todo rastro de aquello cuanto queremos dejar atrás, al contrario. Debes ser lo suficientemente conscientes de lo que te conviene, saber que no lo necesitas, que rememorarlo puede ser contraproducente. Quizá debas esperar para poder hacerlo, quizá antes tengas que ser capaz de mirar al presente, afrontar el futuro sin sentir la necesidad imperiosa de parar en seco y girarte una vez más. Pero no, no tiene nada de malo hacerlo de vez en cuando, ver fotos antiguas, pasar por lugares a los que quizá nunca pensaste regresar, escuchar viejas canciones…
Todo esto vendrá bien siempre y cuando seas capaz de abrir la puerta a otras muchas más, siempre que seas consciente de que hay muchas más canciones esperando al momento en que te sientas preparado para dejarte embelesar por ellas.
Porque en cierto modo en eso consiste madurar. Cuanto más tiempo pase, mayor será la cantidad de recuerdos, de personas, de lugares conocidos y, por suerte o por desgracia, no podemos retenerlos, no podemos tratar de mantenerlos a todos, pues muchos de ellos dejarán de estar presentes. Por tanto, no sólo debemos aprender a aceptarlo, sino que hemos de aprender de todo ello. Porque sólo así seremos capaces de ser felices con nosotros mismos, con quienes nos rodeen en cada momento. Sólo así seremos capaces de dejar escapar una sonrisa al rememorar tiempos pasados sabiendo que ahí es donde deben quedarse, que así es como tenía que pasar.
So please, just smile and never give up.

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@CorazónTintado

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